miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL ROSTRO QUE NUNCA OLVIDAMOS - DECLARACIÓN DE LA ILUSIÓN

EL ROSTRO QUE NUNCA OLVIDAMOS




Cuando tenía 17 años, encontraba un total aprecio hacia ciertos perfiles físicos , donde el rostro que reunía un conjunto de características similares me llamaban mucho la atención.

Cuando tenía 16 años, lo conocí al primer chico que reunía ese perfil físico que posteriormente encontraría en otros chicos.

Cuando tenía 16 años, el era un completo desconocido, alguien con quien podía sentir algo desconocido, algo ajeno que no podía explicar a esa edad.

Cuando tenía 16 años, hacía todo lo posible por ser su amigo, despuès de todo eso era lo más importante en ese momento.

Su perfecta sonrisa, sus hermosos ojos achinados, su contextura latina y su piel cobriza, una de las bellezas peruanas, fruto de nacionalidades distintas, un rostro que expresaba inocencia y sensualidad, amor y pasión.

"Los chicos como tu, siente un especial apego por un prototipo de hombre, no lo niegues, aunque puedan gustarte muchos chicos"

"Ese gusto se caracteriza porque cuando te lo encuentras, te sientes hechizado por algo extraño, empiezas a creer en el destino, en la locura racional y en la mente en blanco"

Cuando tenía 18 años, conocí ese sentimiento, que no es amor, en una chica, de cabello largo, sonrisa extensa, personalidad loca y diferente a lo normal o común.
Cuando tenía 16 y 18 años aprendì lo que es ser rechazado, lo que es "No es tu turno aún" "No eres tu, soy yo" "Eres muy lindo, pero no puedo hacerte esto" "No soy gay, lo siento, no me gustas".

Cuando ....mmm Ahora que tengo 24 años, me cruzé con ese rostro, con ese ser que reúne esas características, y cuando me pongo a pensar como un heterosexual, me digo "Ellos sienten esto cuando conocen a una chica especial", pero me pone triste saber que no puedo decir "Quieres salir a conversar " o "Podrìa invitarte a tomar una tasa de té".

Suena absurdo, pero debo llorar por tres minutos para liuego llenarme de pensamientos optimistas que me ayuden a superar esa amarga realidad de sentir algo por alguien y no poder expresarlo como cualquier chico que gusta de otro, el es alto, de ojos arraigados, cabellera corta, delgado , sus ojos expresan mucha inocencia, mucha sensualidad.
Cuando me lo cruzo por mi trabajo, el me mira, yo lo miro, nos preguntamos cosas juntos ¿Es eso una señal?, ya he pasado por eso creo, ilusionarme no es el camino, pero me alegra sentir de nuevo esto.

Ahora que tengo 24 años, el final, puede ser distinto, después de todo ya no soy el niño de 16 o el chico de 17 años, ahora soy un ser totalmente diferente, física y mentalmente.

Ahora que tengo 24 años, puedo tener una oportunidad diferente con la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario