En la tierra de Berlín existe una ciudad en la que viven solo soñadores. La ciudad se hace llamar "Dreamed" y en ella existe un soñador en particular. Aunque resulte dificil de creer la ciudad se rige por un conjunto de reglas, los soñadores tienen una ley que seguir. En la puerta de la ciudad se encuentra en grandes letras una de esas reglas y dice "No harás amistad con los incrédulos perros".
Año a año los soñadores se han visto amenazados por la capacidad soñadora de los perros, criaturas celestiales que viven en la ciudad llamada "DrogoTet" y para perjudicar a los perros no hay mejor manera que hablar mal de ellos - Se decía a si mismo el Soñador.Una mañana en la que la ciudad no había colocado las cámaras en la estrella Sol, fue aprovechada por el soñador para cruzar la línea que dividía a los soñadores de los perros. "Cuando cruzes esta línea, tus sueños morirán contigo y tu con ellos"
Mientras nuestro joven novato cruzaba la línea, se preguntaba a si mismo como un hombre tan sabio como lo fue el primer soñador de esa ciudad pudo haber creado reglas tan inverosimiles de creer que solo desmeritan la capacidad de un soñador. Inmediatamente nuestro soñador cruzó la línea y su sorpresa fue grande al sentir un enorme alivio, puesto que sus sueños seguían con él pero acompañado tenía un nuevo sueño. "Conocer a Mr. Dog.
Mr. Dog era un perro del que muchos hablaban, puesto que era un rebelde nato que se jactaba de encontrar huesos en cualquier lugar y a quien no le importaba en lo mas mínimo las líneas que dividían a los soñadores de los perros. Soñador tenía un interés particular por Mr. Dog y sabía que al conocerlo sus sueños cambiarían o como dijo El primer soñador "Morirían". Ahora entendía, lo que el gran sabio quiso decir, era que sus sueños cambiarían, la muerte es parte de la evolución, de la reencarnación.
Muy lejos , pero muy lejos Mr. Dog Buscaba con gran vehemencia su próximo hueso, y soñador podía verlo a través de su bola mágica. Al principio el temor era pequeño, muy pequeño. Se acercó lentamente a Mr. Dog, un pequeño perro blanco, precioso ante la vista de cualquier ser humano. Con cortas patas y una sonrisa de oreja a oreja Mr Dog saludó. - Un soñador en estos límites, quien podría creerlo.
- Estaba interesado en conocerte - decía, mientras rascaba tontamente su pierna derecha. - ¿Estabas? , ¿No lo estas ahora? - Dijo mr. Dog mientras husmeaba su aroma a girasoles y perfume de madera.
- Si, aún lo estoy, es que no puedo dejar de obervarte, siento que a pesar de tu tamaño, puedes cargarme.
- No soy un burro orgulloso soñador, soy un perro y mi misión es encontrar huesos.- A mí se me perdió hace mucho tiempo un hueso, en mi ciudad coleccionamos huesos comom parte de nuestra cultura.
- Dímelo a mí, esa es la causa por la que los pobladores de esa ciudad odian a los perros.- Hay una ley que ...
- Sí me la se de memoria, nos enseñan ello en mi ciudad.
- No, quise decir que esta ley tiene otro sentido, verás, yo creo que el gran sabio, es decir el primer soñador creó algunas reglas que limitaran la capacidad de un soñador para soñar, así mismo en medio de esas reglas limitantes instaló reglas que al ser quebrantadas te permiten ser parte de su "Tipo de soñadores".
- ¿Que tipo de soñador eres tú?
- Uno que esta dispuesto a correr riesgos, a cruzar líneas y conocer perros gorditos.
- Habrase visto, eres carnoso, podría comerte, no me tientes.- Soñador sonrie y decide acercarse.
.¿Que pretendes?
- Nada, talvez algo pero prefiero pensar que nada. ¡¿Has visto la imagen sagrada del templo prohibido?
- Si . Afirma Mr. Dog-- Bueno, ese dibujo raro es un soñador y la otra silueta es un perro. Yo creo que un soñador se complementa con un perro, son aliados inseparables, sin un perro no podría ser un soñador.
- Me estas diciendo que me necesitas para soñar?- No, te estoy diciendo que puedo tener sueños mas hermosos si me acompañas a buscarlos.
- La verdad es que no me llevo bien con los otros perros, talvez si sigo tu línea o camino me encuentre con algo satisfactorio.
- Entonces me cargarás? - Pregunta el soñador.- Que no soy burro te he dicho. Hagamos un trato, tu me cargaras hasta el primer sol, y después podras montarme, poseo una habilidad para convertirme en un perro enorme.
. Lo sabía, bueno es un trato, me acompañaras en mi viaje ¿ A donde iremos?- Creo que a la torre de oro. Quiero que me hagas un fuerte y sólido capote para mi espalda.
- En realidad, te vi desde lejos y quise morderte, pero conforme me acercaba sentí un enorme deseo por aventurarme al mas allá.- Vaya . Entonces sigueme que tenemos mucho que conocer.
Y fue así que Mr Dog y el soñador caminaron juntos sobre grandes montañas y coloridos ambientes, primero cantaron, luego gritaron, finalmente se montaron y descansaron a la luz de las estrellas, esperando encontrar la estrella que los condujo a conocerce.
Continuará.

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